martes, 29 de abril de 2008


Hoy después de tanto tiempo,
te descubrí mujer, mi niña hermosa.
Y la niña de ayer, sangró en el vidrio,
en la nueva sonrisa de tus ojos.
Tal vez porque…
despertaste del sueño en el que estabas,
me sacudiste el alma esta mañana
y se me abrió como un profundo pozo
donde al fondo me crece tu mirada.
Ya no podré olvidar este verano.
Cómo olvidarlo?
Si te hiciste mujer detrás de un vidrio,
si tembló la ternura de mis manos,
y no pude tocarte en mi cariño.
Jamás podré olvidar este verano.
Cómo olvidarlo?
Si de pronto… te quise como un niño
y justo entonces, cerraron los candados.

Mario Daniel Souilhé
(a su hermana Magda)
Carcel de Rawson, en
ero 1979.