jueves, 24 de abril de 2008

Escupo cada tanto el cuero para recordarme aquellos sudores de callejón…Barrio Sur, en Montevideo…no san tan distintos de los que huelen en mi barrio... aunque acá, tambores-latas de batata… Pero los ojos son los mismos…La comadre sigue sin casa, el tío podría dejar de ser barrendero antes de jubilarse, y yo por qué seguiré cuidando hijos ajenos?...

Qué cosa! nos volvimos a encontrar y a que no sabés dónde?...en la plaza los domingos…alrededor de tambores…pero con cuero éstos! ¿la 25? ¡no! la España, la de la vía, la de la zona roja, la única que no arreglaron con ningún farol siquiera… qué cosas, no? casualidades?... y el candombe vuelve a sonar ahí y no en otro lado…y los pibes se acercan a tocar, me preguntan ávidos pero sus ojos están desnutridos.. “Che, te ensucia el parche con sus manos” dijo la tipa...y si el tambor nos llenara un poco la panza también? a veces creo que sirve un poco…
Hay tanto por hacer!!! Volver a mirar, que no sea natural todo lo que duele y da rabia, organizar… pensar… discutir… proyectar…y la luna crece mirándolo todo; hoy no quiere bailar conmigo y yo busco a otros para bailar en la plaza. Transpiro de ansiedad y se me mezcla con el rocío, me resulta insoportable…y hay tanto por hacer…

(laemilia)