martes, 8 de abril de 2008

ESE GRAN SIMULACRO

Cada vez que nos dan clases de amnesia como si nunca hubieran existido los combustibles ojos del alma, o los labios de la pena huérfana. Cada vez que nos dan clases de amnesia y nos conminan a borrar la ebriedad del sufrimiento, me convenzo de que mi región no es la farándula de otros, en mi región hay calvarios de ausencia muñones de porvenir arrabales de duelo. Pero también candores de mosqueta, pianos que arrancan lágrimas, cadáveres que miran aún desde sus huertos, nostalgias inmóviles en un pozo de otoño sentimientos insoportablemente actuales que se niegan a morir allá, en lo oscuro.
El olvido está lleno de memoria que a veces no caben las remembranzas y hay que tirar rencores por la borda. En el fondo el olvido es un gran simulacro nadie sabe ni puede, aunque quiera, olvidar.
Un gran simulacro repleto de fantasmas, esos romeros que peregrinan por el olvido como si fuese el camino de santiago. El día o la noche en que el olvido estalle salte en pedazos o crepite, los recuerdos atroces y de maravilla quebrarán los barrotes de fuego, arrastrarán por fin la verdad por el mundo y esa verdad será, que no hay olvido.

Mario Benedetti

(Colaboración de Martín Cury para la Cuerda Floja)